Jun 14
2010

Los bucles oscuros

Son las 14:30 GMT -5 del lunes 5 de junio del 2045. Salgo del dispensario médico después de visitar a uno de mis amigos sobrevivientes de la última expedición de abastecimiento. Tengo un nudo en la garganta y en mi mente siguen claras las imágenes de cuando regresó casi sin vida, transportado en el buggy eléctrico de otro amigo que logró escapar de la balacera.

Es increíble que hoy en día las personas que decidimos trabajar honestamente en lugar de unirnos a la campaña de saqueo global, que puso en el poder a delincuentes consumados que nos obsequiaron una constitución caótica, seamos ahora quienes tengamos que estar sumidos en la clandestinidad. Hasta hace algunos años los delincuentes se hallaban reducidos en sectores, barrios o mercados donde negocios ilegales generaban un movimiento económico que se convirtió poco a poco en un espiral que crecía contaminando a otros sectores de la sociedad y que nos condujo inevitablemente a lo que vivimos hoy. Es increíble —y ahora lo entiendo— como todo fue originado por nuestra actitud permisiva frente a las prácticas deshonestas.

Un sábado hace 20 años, mientras buscaba sin esperanzas un smartphone que me robaron días atrás, en un mercado conocido como "cachinería" (venta de cosas robadas), me puse a pensar en cómo circulaba el dinero mal habido, y una forma de comprenderlo era observar los negocios que rodeaban al sector. Muy aparte de todas las actividades relacionadas con la agricultura o alimentación que eran generalmente manejadas en su mayoría por mujeres adultas o padres de familia, estaban los negocios de la gente joven: la ya mencionada venta de artículos de "dudosa procedencia" (con métodos de persuasión un tanto intimidatorios) y venta de artículos de piratería (o falsificación). Pero un poco más lejos estaban los lugares a donde acudían los vendedores a hacer uso de las ganancias: innumerables cantinas, prostíbulos camuflados y algunas galleras. Sumándole a algunos sitios que funcionaban como tiendas de empeño, la ecuación estaba completándose:

robo + apuestas + prostitución + falsificación = estafa + usura + trata de blancas + piratería

Era lógico, la gente que busca dinero fácil y de formas deshonestas no lo hace con intenciones sanas en ningún momento. Pero en el transcurso de estos 20 años no logro ubicar el momento exacto cuando estas excepciones se convirtieron en la regla general. ¿Cuando dejaron de ser electores comprados con "bonos" y "leyes suaves" pasaron a ser los elegidos? ¿Cuándo dejaron de ser minorías marginadas y se convirtieron el el régimen gobernante? —¡Ah! ya lo recuerdo...

Continuará...