Mar 24
2018

En el post anterior dejamos planteado un problema: Qué sucede si en nuestro trabajo un cliente nos pide hacer en 3D un personaje que hemos ilustrado en varias horas de trabajo, y luego de hacerlo solicita un cambio tras otro, a veces no se trata solo de la forma (hagamos la cabeza más grande pero que se vea "natural"), o de color (cambiémosle el color camisa para que sea como el de la empresa), y a veces simplemente los clientes no se convencen de nuestro trabajo porque no hemos incorporado una de las tres dimensiones en el arte que les hemos enviado (el típico "se ve muy plano"). Ahí estará el reto y en algunos casos el dolor de cabeza para los que no están acostumbrados a pensar en 3D. Pero qué tal si les digo que he encontrado un método para aprender a manejar un software 3D de forma muy fácil y de ese modo comenzar a llevar nuestro trabajo de las 2 a las 3 dimensiones.

Mar 23
2018

Aunque suene pretencioso, me considero a mi mismo un diseñador 3D, no desde hace 3 años que manejo Cinema 4D, ni desde hace 10 cuando experimentaba con 3D Studio MAX o Maya, ni desde hace 15 que estudié AutoCAD. No, ese proceso inició mucho antes, desde cuando tenía 14 años y le ayudaba a mi papá en el taller de torno en madera –arte que lo aprendió de mi abuelo– donde yo esculpía mis propios juguetes. Pero yendo un poco más atrás, yo, al igual que todos ustedes puede considerarse un diseñador 3D desde los 3 años de edad cuando descubrimos con asombro el poder de la plastilina. Hagamos juntos y brevemente un recorrido que a mi me ha llevado esos últimos 35 años.